Lunes, 29 de noviembre de 2010

?Os digo que vendr?n muchos de Oriente y Occidente y se sentar?n con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos? (Mt 8, 11).

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?? as? como Cristo?vino una vez al mundo en la carne, ?de la misma manera est? dispuesto a volver en cualquier momento, ?para habitar espiritualmente en nuestra alma?? (San Carlos Borromeo).

Ayer iniciamos un tiempo propicio para alentar el ?nimo en el comienzo de una etapa nueva del camino de la existencia. Para hacernos capaces de culminarla, se nos ofrecen algunas anotaciones importantes, unas de modo indicativo, otras exhortativo; hay consejos que, de seguirlos o no, depende el acierto en la direcci?n de los pasos.

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La llamada a despertar, a vigilar, a estar atentos es muy frecuente, porque se acerca el d?a, la luz, el sol que viene de lo alto. Se nos invita a abandonar las obras de la noche, la pereza y todo lo que signifique pacto con el mal.

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Es un tiempo nuevo, donde las im?genes esperanzadoras llenan el coraz?n de gozo: ?Vamos alegres a la casa del Se?or?. ?El v?stago del Se?or ser? joya y gloria, fruto del pa?s, honor y ornamento??

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No retrases tu incorporaci?n al grupo inmenso de los que esperan al Mes?as. Ten la seguridad de que ?l puede entrar en tu casa en cualquier momento, si t? le dejas. El Centuri?n romano, que viv?a en Cafarna?n, nos ofrece la mejor oraci?n: ?Se?or, yo no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra y mi alma quedar? sana?.

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SINAGOGA DE CAFARNA?N

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Una de las propuestas nos la ofrece el Papa en su ?ltima exhortaci?n apost?lica postsinodal:

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?Los Padres sinodales han exhortado a todos los pastores a promover momentos de celebraci?n de la Palabra en las comunidades a ellos confiadas: son ocasiones privilegiadas de encuentro con el Se?or. Por eso, dicha pr?ctica comportar? grandes beneficios para los fieles, y se ha de considerar un elemento relevante de la pastoral lit?rgica. Estas celebraciones adquieren una relevancia especial en la preparaci?n de la Eucarist?a dominical, de modo que los creyentes tengan la posibilidad de adentrarse m?s en la riqueza del Leccionario para orar y meditar la Sagrada Escritura, sobre todo en los tiempos lit?rgicos m?s destacados, Adviento y Navidad, Cuaresma y Pascua.? (Benedicto XVI, Verbum Domini 65).

Fuente: Ecclesia


Publicado por javiertortosa @ 13:00  | Enlaces en la Web
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