Martes, 06 de octubre de 2009

Distinguido Sr. Amenábar,

Aún no se ha estrenado su película en España y ya levanta polémica. Supongo que eso le beneficiará desde el punto de vista comercial pues le da más publicidad. Supongo que con la cantidad de dinero que le ha costado el film (€ 50 millones) le habrá salido una auténtica obra de arte, al menos más le vale que así sea.

El motivo de mi carta es hacerle caer en la cuenta de una cosa que usted ya sabe pero que no le da importancia: su película va a despertar el odio contra los cristianos en nuestra sociedad de hoy. Usted ofrece una visión sesgada e interesada de las relaciones entre la ciencia y la Iglesia, entre la razón y la fe. Se lo han hecho ver por activa y por pasiva, y usted ha puesto una excusa un poco vaga y ha mirado para otro lado. Sin embargo, dese usted cuenta de la responsabilidad que tiene como artista y como comunicador de ideas y de sentimientos y, como bien sabrá, su última película lo que hace es canalizar cierto odio hacia los cristianos y hacia la Iglesia Católica. La prueba la tiene en los comentarios de las personas que ya han visto, en pase privado, su obra. Se lo recordaba ayer Pablo Motos en su programa El Hormiguero del canal Cuatro de TV: “Las personas que había a mi alrededor dijeron al acabar la película qué hijos de p… son los cristianos”. Efectivamente; esa ha sido y esa será la reacción del público en general. Y usted lo sabe. ¿Es lo que buscaba? ¿Echar carros y carros de estiércol sobre una institución que hoy ayuda a millones de seres humanos a vivir y a disfrutar al máximo de la vida?

Ya sé que ha respondido a esto en diversas ocasiones (si se lo han preguntado tanto por algo será), y siempre ha dicho que esta película no va contra los cristianos sino contra aquellos que hoy se ponen bombas y matan en nombre de Dios, es decir, contra los fanáticos religiosos. Pues bien, si quería hacer una película contra eso, ¿por qué no la ha hecho sobre eso precisamente? ¿Por qué no ha recreado la atmósfera de Egipto, Irak, Afganistán, Palestina,… de hoy?

Déjeme acabar esta carta recordándole (o dándole a conocer) que, aparte de los pronunciamientos de Papas anteriores (la encíclica Fides et ratio de Juan Pablo II, por ejemplo) y de grandes teólogos (como santo Tomás de Aquino) el Papa Benedicto XVI se ha pronunciado en gran cantidad de ocasiones en torno a la cuestión de la racionalidad de la fe, y siempre ha afirmado lo mismo: que el cristianismo es una religión netamente racional, anclada en la razón, en el Logos, que es el nombre, no por casualidad, dado a Jesús de Nazaret. Esto lo dijo en Ratisbona y, precisamente, los fanáticos actuales se le tiraron al cuello. ¿Para cuándo una película que refleje la defensa de la razón y de la ciencia por parte de la Iglesia?

Le saluda atentamente,

Antonio Alonso Marcos
Presidente del Observatorio
Antidifamación Religiosa
Avda. Menéndez Pelayo, 79
C.P. 28007
Madrid

Fuente: Ecclesia


Publicado por javiertortosa @ 19:00  | Enlaces en la Web
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