Viernes, 16 de enero de 2009

 La periodista Lola López invitó a todos los vecinos del barrio de San Antón a disfrutar las fiestas en honor del santo y Patrón del Casco Histórico, como ocasión para olvidar las durezas de la cuesta de enero, estrechar lazos y participar en cuantas actividades y momentos de buena vecindad propicien estos días.

La pregonera destacó el fuego como uno de los símbolos más característicos de estas fiestas. "Las fiestas de San Antón, ese eremita protector de los animales de los amputados, los tejedores de cestas, o de los carniceros, fueron siempre las fiestas del fuego, y por lo tanto de la fascinación que produce el crepitar de las llamas, su color, y su calor. Las lumbres de San Antón han desaparecido con el paso de los años, apagadas por la necesidad de unas fiestas más seguras, aunque sea a costa de la antigua espontaneidad vecinal, que en pocas horas recuperaba una tradición ahora ya extinguida".

Ante estos cambios, Lola López destacó que este año se encenderá una simbólica hoguera al final de la calle Descanso "para reavivar esta tradición y degustar, de paso, algunas viandas, mientras recordamos las que fueran famosas hogueras de San Antón".

Más adelante, Lola López, se refirió a la ermita de San Antón como lugar de encuentros en el barrio a la sombra de la Alcazaba, encastrada entre el Reducto y la Plaza de Pavía. Su jardincillo, afirmó, sus modestas instalaciones parroquiales fueron siempre para los niños y adolescentes de mi generación una puerta abierta a la amistad, al conocimiento y a la generosidad; características siempre presentes en las fiestas.

La pregonera destacó dos momentos emblemáticos de esta fiesta. Por un lado, la subasta de rabicos. "Rabicos de cerdo engalanados con sus respectivos lazos de colores vistosos y llamativos que eran subastados por las voces roncas de los vendedores de la Plaza de Pavía que prestaban su maña y oficio para la ocasión. Una curiosa tradición que se ha perdido y que todavía sirve para recaudar fondos para el arreglo de la vieja ermita". Otro momento que no puede faltar es la bendición de los animales. Muchos niños, dijo Lola López, aprenden con este gesto sencillo la trascendencia que tuvo recibir un perrillo o una tortuga como regalo en la última visita de los Reyes Magos, y que a partir de ahora son ya parte de su vida y de su responsabilidad.

El pregón con el que se han iniciado las fiestas del Casco Histórico tuvo lugar en la UNED, organizado por la asociación de vecinos, que fueron testigos de la invitación a recuperar las imágenes, colores y olores de esta tradición, participando en un Taller de Memoria que muestra el desarrollo a lo largo de los años.

Fuente: El Almería


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