Jueves, 18 de diciembre de 2008

Señora, es por el fruto bendito de tu vientre, por lo que el pecado ha sido vencido.

Es por el Hijo de tus entrañas, por lo que la muerte ha sido muerta.

Es por el Hijo que tú diste a luz, por lo que el ser humano es proyecto de Dios.

Es por quien llevó tu misma sangre, por lo que el género humano ha sido bendecido.
Es por ti, Señora, por lo que el mal tiene su límite.

Es por ti, por lo que la serpiente es pisada en su cabeza.

Es por ti, por lo que los humanos podemos albergar la esperanza de no perecer en la corrupción.
Es por ti por lo que la naturaleza humana se ve envuelta de luz.

Es por ti por lo que el género humano no está condenado a la destrucción.

Es por ti por lo que podemos cantar al Creador, sin complejos ni de forma pretenciosa, que ha hecho al hombre poco inferior a los ángeles, y lo ha coronado de gloria y dignidad.

Es en ti, en tu Hijo, donde comprendemos nuestra semejanza divina que nos define e identifica.

Es en ti donde tenemos rescate de nuestra fragilidad.

Es en ti donde podemos proteger la navecilla de nuestra vida en puerto seguro.

Es en ti donde podemos guardar el tesoro que se nos ha confiado.

Es en ti, por el Hijo que concebiste en tu seno, el primogénito de todos los hombres, por lo que te podemos llamar: “Madre”.



Santa María de la Esperanza, mantén el ritmo de nuestra espera.

Santa María de la Esperanza, colma de fe el corazón de los que sufren.

Santa María de la Esperanza, ven en auxilio de los tentados en su paciencia.

Santa María de la Esperanza, brilla en el horizonte de nuestro camino.

Santa María de la Esperanza, consuela a los que en estos días sienten la ausencia de sus seres queridos.

Santa María de la Esperanza, da alegría a todos los tentados de tristeza.

Santa María de la Esperanza, llena el corazón de tus hijos de gozo por tu maternidad

Gracias medianera e intercesora de todos los que peregrinamos por este valle, a veces con lágrimas.
Gracias, consuelo, auxilio, refugio de todos los que te invocan.
Gracias, Inmaculada.
Gracias, Señora nuestra.
Gracias, Virgen y esposa.
Gracias, madre nuestra

Fuente: Ecclesia


Publicado por javiertortosa @ 10:37  | Enlaces en la Web
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