Jueves, 18 de abril de 2013

Después de la Santa Misa del Jueves Santo, el Santísimo se reserva en lugares especiales para la Comunión del Viernes Santo, día en que se conmemora la Pasión y Muerte del Señor. Dichos lugares, que son distintos a los habituales, se llaman Monumentos. El Viernes y el Sábado Santo son los únicos días del año en que no se celebra la Santa Misa.

La tradicional visita a los siete Monumentos se realiza en la tarde y noche del Jueves Santo y durante el día del Viernes Santo, antes de la celebración de la Pasión. Es una manera de acompañar a Jesús la noche en que fue “oprobio de los hombres” (Salmos 21, 7).

Quien por enfermedad u otro impedimento no pudiera visitar siete monumentos, puede hacerlo fervorosamente, una sola vez, en su Parroquia.


¿Qué rezar en cada estación?
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
 

Jaculatoria inicial: ¡Alabado y ensalzado sea en este Monumento, el Santísimo y Divino Sacramento!

Oración preparatoria
¡Oh Dios!, que en este tan admirable Sacramento nos dejaste un memorial de tu Pasión: dadnos, Señor, la gracia de venerar los sagrados misterios de tu Cuerpo y Sangre tan devotamente, que merezcamos experimentar en nosotros perpetuamente el fruto de tu Redención. Por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor. Así sea.
Después de cada visita se reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Además, el acto piadoso tiene como objetivo dar gracias a Jesús por la institución de la Eucaristía y desagraviar, con homenajes, los ultrajes que El recibió.



Publicado por javiertortosa @ 11:29  | Semana Santa 2013
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios