Viernes, 06 de noviembre de 2009
En los últimos meses hemos podido apreciar como las autoridades gubernamentales han puesto en entre dicho la existencia en las aulas de distintos signos de religiosidad popular.

Hablamos claro está del Crucifijo, el cual ha permanecido en nuestro sistema educativo y su presencia ha podido pasar inadvertida a cuantos nó fuesen creyentes de Él.

Ahora la nueva modernidad impone legalmente su retirada por ser injusta y discriminatoria, y en Farol de Guía, nos preguntamos si esta discriminación será igual de entendida para otras confesiones religiosas, en la sociedad multicultural y multiconfesional, en que nos estamos convirtiendo.

La reciente decisión del Tribunal Europeode Derechos Humanos de Estrasburgo sobre la exhibición de crucifijos en las aulas "no es justa" y "es discriminatoria", según ha opinado hoy el obispo auxiliar de Madrid y secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez Camino.

En una conferencia de prensa para presentar el mensaje de la CEE con motivo del 50 aniversario de Manos Unidas, y a preguntas de los periodistas, Martínez Camino se ha referido a diversos temas de actualidad, entre ellos las recientes cifras sobre el aborto o la propuesta de subida del IRPF para los trabajadores extranjeros residentes en España, entre ellos los futbolistas, del 24 al 43 por ciento.

El pasado 3 de noviembre el Tribunal Europeo de Derechos Humanos estimó que la exhibición obligatoria de crucifijos en las aulas es contraria al derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus creencias y al de la libertad de religión de los alumnos.

"Es triste" tener que recluir el crucifijo, ha subrayado Martínez Camino, quien ha expresado su esperanza de que en España se haga una reflexión sobre lo que supone el crucifijo "como símbolo de dignidad humana, de libertad y de distinción entre la Iglesia y el Estado. Donde no lo hay no hay distinción".

"Si los crucifijos desaparecen, desaparece esa conciencia y retrocedemos y perdemos los logros de la cultura occidental", ha recalcado Martínez Camino, quien ha advertido de que se podría caer en soluciones "peligrosas y sectarias" al eliminar dicho símbolo.

Por último, el secretario general de la CEE se ha preguntado: "¿si hubiera que erradicar esos símbolos quién los rellenará?", y ha considerado que es "iluso pensar que el ámbito público está exento de símbolos".

Fuente: Ecclesia


Por otro lado nos planteamos si todos y cada uno de nosotros los cristianos realizamos el llamamiento al respeto que por desgracia no es nuevo en nuestra historia confesional en todos sus tiempos y hacemos valer nuestro sentido de la Fé y en consecuencia nuestros propios signos de identidad...




Publicado por javiertortosa @ 17:00  | Articulos en Farol
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