Martes, 25 de noviembre de 2008

Como todos los años, la Fundación Jesús Peregrín organizó en el Gran Hotel de Almería una cena que se bautiza como 'Cena de la Solidaridad', con el objetivo no solo de recaudar fondos para los proyectos anuales de ayuda al Tercer Mundo, sino también para dar a conocer la labor que se realiza y concienciar a la gente de Almería de que aunque crean que su aportación apenas podría significar nada, esta pequeña aportación en el Tercer Mundo si triplica y hace mucho más de lo que se puede imaginar, por lo que cualquier ayuda, la que sea, es muy útil allí.
 Por este motivo, antes de los postres, se proyectaron una serie de diapositivas con fotografías del viaje que se ha realizado este año en verano, para, como se insiste mucho, «que todos puedan ver que las aportaciones que realizan llegan a buen fin».




Todos los años, la Fundación hace un llamamiento para 'invitar' a los socios y colaboradores de la ONG, así como a muchas personas de la vida pública y empresas de Almería, invitaciones que se hacen a título privado y no a nivel institucional, pues «pensamos que debe ser algo personal, más cercano, en definitiva entre amigos que desean el bien común de la gente».


 La cita no pasa desapercibida para nadie y todos los años congrega a gente de todas las edades, que pagan su cubierto que va íntegro para los proyectos de la Fundación. Es pronto para saber cuántas personas asistieron a la cena, pero por adelantado se puede decir que más de 500 invitados se congregaron, por lo que se superó en número a los del año pasado.





Aunque lo importante en estos casos «es dar un buen testimonio y que la gente conozca la labor de la Fundación, insistiendo en que todo aquel que lo desee puede colaborar con nosotros en hacer un mundo mejor y mas solidario», comentan.



Durante la velada se repartieron numerosos regalos que han donado las empresas y particulares a lo largo de este año, en torno a la veintena, por lo que a lo largo de la noche se pudo ver todo un desfile de una variedad de cuadros, mantelerías, pequeños electrodomésticos, cestas de navidad, noches de hotel o lámparas. Los regalos no pasan por alto en esta noche solidaria, y con lo que se queda la gente en ese momento «es ver cómo gente de todas las edades pasa un rato agradable y grita de alegría cuando le toca algo, es divertido».

Aunque suene a tópico, esta noche del viernes sirvió para 'abrir los ojos' de cara a la realidad, pues con el ritmo de vida que llevamos, muchas veces no nos paramos a pensar qué es lo que pasa alrededor del mundo. La sonrisa es la recompensa con la que se quedan los que han vivido alguna experiencia solidaria. Solo se pudieron ver fotos de proyectos, pero así se sabe que el dinero llega.

Fuente: Ideal.es Farol de Guía


Publicado por javiertortosa @ 11:19  | Articulos en Farol
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